La “casa de los leyentes” tiene todos los atributos de ejércitos de ignorantes que combaten en la noche. (Matthew Arnold)

viernes, 12 de julio de 2013

Registrar nuestras vivencias, una estrategia para comprender el mundo

Por Blanca Padilla

Registrar las experiencias, escribir acerca de lo que nos pasa, este fue el tema en torno al cual giró la ponencia de Alfredo Pérez Díaz durante una reunión de mediadores de Salas de Lectura y personas encargadas de atender Paralibros que tuvo lugar, la tarde de este viernes, en el auditorio del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Pérez Díaz, mediador de Salas de lectura que en 2011 obtuvo el Premio Nacional “México Lee” por la narración de sus vivencias con la lectura: La lectura y yo, él mismo se ha impuesto la escritura como una forma más de conocer el mundo, de apropiárselo y de compartirlo. 

domingo, 12 de mayo de 2013

Cerro Viejo, lugar de leyendas y encantamientos


Por Pedro Padilla Luis*

El cerro Viejo, es una montaña ubicada al oriente de Santa Cruz Mixtepec, un viejo pueblo del sur del estado de  Oaxaca, fundado hacia el siglo XVI, aunque tuvo una población nativa mucho más antigua de la que se conservan pinturas rupestres en por lo menos una cueva.

Y así de antiguo, o mucho más, es el llamado Cerro Viejo, cuyo origen relatan algunos pobladores, se remonta a los tiempos del Diluvio Universal.

Según la Biblia, en aquel entonces llovió incesantemente por cuarenta días y cuarenta noches y no quedó lugar alguno que no fuera cubierto por el agua de tal fenómeno.

No sabemos por qué causa el sagrado libro omite que sí hubo un lugar que no pudo ser alcanzado por el agua y ese fue el actual Cerro Viejo.

sábado, 20 de abril de 2013

Todos los usos de la palabra para todos


Por Blanca Padilla

Falló la estrategia. Ni las invitaciones entregadas mano a mano y una breve, pero exacta explicación de lo que son y se hace en las salas de lectura sirvieron para que los vecinos de Campestre Guadalupana, Providencia y San Felipe de Jesús visitaran el espacio que abrí en la frontera de estos territorios.

Así como nos mienten los políticos, varios vecinos prometieron ir o enviar a sus hijos y no cumplieron. Ahora sé porqué en mi pueblo unos vecinos decían de otros: “no le hagas caso ese es bien político”.

sábado, 13 de abril de 2013

“Medio pan y un libro”



Por Blanca Padilla
Primer día: nadie. Aunque, siendo optimista, podemos decir que mis hijos no faltaron. También por ahí pasaron dos perros y el viento se solazó leyendo al derecho y al revés los libros expuestos, 20 de cerca de 200 títulos.
 
Sí, les estoy hablando de la apertura de una nueva Sala de Lectura en territorio poco conocido, una de las fronteras entre el Estado de México y el Distrito Federal. “La terrible” San Felipe de Jesús, como llama un gran amigo a esta colonia, y la Providencia, por el lado de la Gustavo A. Madero, y la no menos terrible Campestre Guadalupana, por el lado de Nezahualcóyotl.

jueves, 7 de junio de 2012

Muere Ray Bradbury, genio de la ciencia ficción

El Universal/Cultura
 
Si hubiera un canon de la literatura de ciencia ficción, Ray Bradbury sería uno de los pilares; sin embargo, su grandeza está más allá de esa etiqueta. El autor de Crónicas marcianas y Fahrenheit 451, que murió ayer a los 91 años, es calificado como uno de los grandes cuentistas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX, se trata de un gran prosista y un escritor sin adjetivos; un narrador de gran poder verbal.

El maestro de la ficción y la fantasía, que transformó sus sueños de infancia y temores de la Guerra Fría en marcianos telepáticos y monstruos marinos enfermos de amor, que plasmó la visión desoladora de un futuro distorsionado en el cual los bomberos queman libros, “será inmortal, no sólo por su valiosa e inmensa obra, sino también porque hay un cráter y un asteroide bautizados en su honor, y tiene una estrella, no en el espacio, sino en el Paseo de la Fama de Hollywood”, señala Miguel Ángel Fernández Delgado, estudioso mexicano de la ciencia ficción.

jueves, 1 de septiembre de 2011

La noche de los feos

Mario Benedetti

1
Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

La casa de Asterión, de El Aleph

Jorge Luis Borges
Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión APOLODORO, Biblioteca, III, I


Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito)  están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad.